La militancia estudiantil desde la mirada docente

Profesora de Historia, Lorena Van Bredam es una de las docentes que acompañaron a los chicos y las chicas en el Foro Federal de Centros de Estudiantes Secundarios: “La función de la escuela es formar ciudadanos comprometidos”


-¿Te parece importante militar en la escuela?

-Es importantísimo que los jóvenes conozcan su realidad y luchen por mejorar lo que consideran que está mal. Que luchen por conseguir nuevos derechos, por no perder los que ya adquirieron. Por eso desde mis clases de historia siempre trato de inculcarles el valor por la libertad y la democracia.


-¿Militabas esos valores cuando eras estudiante?

-Yo nací al final de la dictadura y estudié durante la década del 90. Si bien disfruté de la democracia durante mi escolaridad, se vivía un contexto de apatía total entre los jóvenes, cero política, mucha desinformación. Entonces lamento no haber podido tener la adolescencia que tienen los pibes hoy en día. Así que vivo un poco a través de ellos lo que yo no pude vivir, y me enorgullece que militen, que luchen, que se involucren. Involucrarse es una palabra clave, no dejar que las cosas te pasen por al lado. La indiferencia es lo peor que puede pasar.



-¿Qué se aprende militando?

-Se aprende a conocer al otro, a respetar, a luchar, a soñar y a organizarse para poder concretar metas, sueños, ideales, un proyecto de país.


-¿Qué les dirías tus compañeros docentes que muchas veces se oponen a la creación de centros de estudiantes?

-Los docentes muchas veces no entienden que la función de la escuela no es sólo impartir contenidos de lengua o matemática. La función de la escuela es formar ciudadanos. Cuando termine el secundario el chico tiene que ser un ciudadano con todas las letras. Esa es la principal función.


-¿Y ser parte de un centro de estudiantes contribuye a formarse como ciudadano?

-Totalmente, porque la escuela es el primer espacio que los chicos encuentran para comprender lo que es ayudar al otro y comprometerse con la realidad. Hace poco, por ejemplo, a través del centro lograron apartar de su cargo a un profesor que había cometido abusos. Son luchas muy valorables, el hecho de que se involucren y digan “esto no me va a seguir pasando, yo voy a hacer algo para cambiarlo”.


-¿Qué diferencias notás entre el primer Foro, que se hizo el año pasado, y éste?

-La diferencia está más que nada en las expectativas. En el primero era todo un sueño, pensar cómo llevarlo a cabo. Fue algo que nació de un pequeño fogonazo, de una idea que se fue expandiendo y que después se contagió a los demás. Incluso lograron contagiar al ministro de Educación. Pudieron concretar algo que parecía muy difícil. En este segundo foro la organización fue impactante. Tuvieron una seriedad y un compromiso con lo que les tocó hacer que me encantó. Demostraron que los adultos tenemos que confiar en ellos porque saben muy bien lo que hacen.


-¿Qué es la educación para vos?

-Una herramienta para transformar la realidad.