Profe Pancho: el hombre que hace que las cosas funcionen

Cómo piensa, cómo concibe la educación y qué entiende por militancia Héctor Ramón Acosta, el profesor de Ciencias Económicas que trabajó codo a codo con los chicos y las chicas para hacer posible el Foro Federal de Estudiantes Secundarios.


El documento dice Héctor Ramón Acosta pero en Formosa lo llaman Profe Pancho. Adolescentes o adultos, personas que lo conocen desde hace décadas o desde hace cinco minutos: para todos por igual él es el Profe Pancho. Esas dos palabras, Profe y Pancho, son, por lejos, las más escuchadas en el Foro Federal de Centros de Estudiantes Secundarios. Más que Foro. Más Centros de estudiantes. Más que secundarios.

-¿Por qué crees que tu rol es tan importante en la conformación del Foro?

-El Foro lo organizaron los estudiantes prácticamente solos, yo sólo estoy para velar para que todo se desenvuelva sin inconvenientes. Tramito los pedidos de nuestros chicos ante el Ministerio de Educación y me ocupo de que tengan cubiertas todas sus necesidades.


-¿Cuándo fue la primera vez que escuchaste hablar de un Foro Federal de Centros de Estudiantes?

-La primera vez fue el año pasado con Lucía Arzamendia, que es otra de las organizadoras. Nosotros ya veníamos haciendo encuentros provinciales, pero nos pusimos a pensar por qué no replicar esas experiencias tan enriquecedoras pero para todo el país. Así que lo llamé al ministro de Educación y le pregunté si podíamos hacer un encuentro nacional, si nos iban a dar los fondos. Me pidió un tiempo para ver si era posible y a los pocos días me dijo que sí.


-¿Por qué es importante que todos los chicos que militan en centros de estudiantes se junten en un mismo lugar para discutir cosas?

-Es fundamental para que puedan conseguir los objetivos que se proponen. No es lo mismo que una persona o un centro de estudiantes aislado haga un pedido a que lo hagan todos los centros del país. Así se pueden atender las problemáticas de todas las provincias, desde una escuela que quede en la Quiaca a una de Ushuaia.


-¿Qué enseña un centro de estudiantes? ¿Qué valor pedagógico tiene?

-El mayor valor pedagógico que tiene un centro de estudiantes para mí es la solidaridad, querer hacer el bien para el otro. Lo que buscan los chicos es que sus compañeros estén bien, que su colegio esté bien. Lo más importante es la solidaridad y de ahí se desprenden un montón de cosas que ellos van aportando: el compañerismo, la sociabilidad, el querer hacer actividades culturales y académicas, participar en la toma de decisiones de políticas educativas.


-¿Cómo definirías a la militancia?

-La militancia de nuestros chicos es una militancia enfocada hacia el bien común de sus pares, ajena a la política partidaria. Es una militancia del hacer. Quieren transformar su propia existencia dentro de la institución.


-¿Qué le dirías a un chico o una chica que está en una escuela en la que no hay centro de estudiantes?

-Lo primero que le diría es que trate de formar uno. Y lo segundo es que confíe en sí mismo. A veces los adultos pensamos que ellos no van a poder, que no se van a organizar, que van a tener problemas. Pero los chicos tienen una capacidad impresionante, yo creo mucho en ellos. Los adultos tenemos que estar porque somos los responsables, pero estamos sólo para acompañar, los protagonistas son ellos.


-En Formosa, como en todas las provincias argentinas, hay una alta tasa de deserción a nivel secundario. ¿Cómo pueden incidir los centros de estudiantes para reducir esta problemática?

-Ese es uno de los grandes objetivos de los centros de estudiantes: acompañar a los chicos que tienen dificultades. Si uno incentiva a los chicos, los cuida, los protege, es mucho más probable que se queden dentro del sistema. Y el centro de estudiantes ahí tiene un rol fundamental: buscar estrategias para que los compañeros no abandonen. Pero obviamente es una problemática que excede al centro de estudiantes, en la que también incide la familia, el Estado, la sociedad.


-¿Qué es la educación para vos?

-La educación es algo que va mucho más allá de los contenidos específicos. Para mí es algo integral, espiritual, tiene que salir del alma, formarte como persona y como ciudadano.